Leí la saga Blackwater en 15 días. Los seis libros. Unas 1,100 páginas, más o menos.
Mi encuentro con las novelas de Michael McDowell fue algo fortuito, como expliqué en una entrada anterior que pueden leer [aquí].
La saga está compuesta por seis novelas cortas que narran la historia de una familia de terratenientes en el pueblo de Perdido, Alabama, entre los años 1919 y 1969.

Los Caskey, dueños de uno de los tres aserraderos del pueblo —y por tanto, una de las tres familias más acaudaladas de Perdido—, se ven afectados, como el resto de sus vecinos, por una devastadora inundación provocada por la crecida del río homónimo al pueblo. Durante una maniobra de rescate, Oscar Caskey, hijo de Mary-Love, la matriarca de la familia, encuentra a Elinor Dammert, una mujer que llegó al pueblo y consiguió sobrevivir a la inundación de manera misteriosa e inexplicable, y que espera pacientemente a ser rescatada en una habitación de hotel abandonado y semidestruido por las aguas. A partir de ese punto, el lector se adentrará en la cotidianidad de esta peculiar familia como si fuese un miembro más de la casta.
Las novelas se han enmarcado en el género gótico sureño o misterio moderno. Si el lector no es muy adepto a estos tópicos —como yo—, no se preocupe, porque en realidad lo terrorífico son apenas pinceladas que no producen ningún miedo. Al contrario, son una especie de respiro, de desenlace a ciertas situaciones que uno termina esperando que sucedan, y amando mucho más a los personajes con características sobrenaturales que al resto.
La historia recorre cincuenta años, que se dice fácil, pero que cuando se trata de una novela escrita, en donde conocemos, por ejemplo, a un personaje en plena juventud, con anhelos, metas, dudas y sueños, y lo acompañamos durante su travesía por una época de guerra mundial, depresión económica, mucho trabajo, nacimientos, muertes, triunfos y fracasos, hasta despedirlo en una cama con casi ochenta años y en circunstancias algo injustas e inmerecidas, entonces los cincuenta años toman otra connotación para el lector.
Porque si algo tiene esta saga que engancha es precisamente la complicidad que despierta en el lector. No importa qué tan diferente de la nuestra sea la familia Caskey y sus condiciones —a veces un poco inverosímiles por lo peculiar de su manera de vivir o por la suerte económica que siempre parece aguardarlos detrás de una esquina—. Da igual. La estructura de la novela, la transformación de los personajes, su extraordinaria interrelación y los desenlaces de las subtramas hacen que el lector reconozca en ellos, aunque sea un poco, algo de su propia familia, o de lo que podría ser la familia de cualquiera.
Desde un punto de vista literario, la saga tiene tanto aciertos como desaciertos. El ritmo es muy bueno, los personajes están bien construidos y la trama es excelente. Pero algunas situaciones son un tanto inverosímiles —como dije antes—, y no me refiero al aspecto sobrenatural, por supuesto. El título fue otro de los aspectos que no consigo entender, puesto que el río Aguasnegras (Blackwater) apenas se menciona en la novela. Quizás Perdido hubiera sido un mejor título, o Aguas rojas, que viene a ser casi lo mismo.
Pero en general, es una lectura recomendable, y ese es el propósito de esta reseña, más que el de hacer un análisis de aspectos literarios y técnicos que a pocos interesan.
Si quieres una lectura diferente —sin ser una gran obra maestra, pero sí muy adictiva y placentera—, te recomiendo leer la saga Blackwater. Una excusa perfecta para salir de tu zona de confort literaria. Yo jamás leo literatura paranormal o algo que se le parezca. Si acaso, veo algo de eso en películas o series, pero jamás en literatura. Sin embargo, con Blackwater me he sentido no solo cómodo, sino a gusto. Como dije antes, creo que es una valiosa aportación al universo de las sagas familiares y a la literatura popular en general.
Mi recomendación —aunque sea algo evidente— es que los leas en orden:
- Blackwater I: La riada
- Blackwater II: El dique
- Blackwater III: La casa
- Blackwater IV: La guerra
- Blackwater V: La fortuna
- Blackwater VI: La lluvia

Si te sucede como a decenas de miles de lectores en todo el mundo —según parece—, y te lees la saga en tiempo récord, y al cerrar el libro ya extrañas a los personajes y al polvoriento pueblo… o incluso si vas más lejos y, como he hecho yo, planeas un futuro road trip para visitar un pueblo al que jamás irías de no ser por haber sido escenario de una novela, entonces escríbeme en los comentarios de este post o envíame un email a mediaruedablog@gmail.com. Y por supuesto, comparte mi reseña para que otros lectores tengan la posibilidad de descubrir Perdido y la maravillosa famila Caskey.
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