La novela «El cartero de Neruda (Ardiente Paciencia)», de Antonio Skármeta, llegó a mis manos por esos azares que acontecen cuando de libros se trata. Hace unos meses, pasé por Barnes & Noble en busca de otro título y, como acostumbro cada vez que me encuentro en un lugar como ese, me puse a husmear entre los estantes. Al final, entre otras adquisiciones, traje a casa la novela de Skármeta. La dejé en el librero y, al instante, la olvidé. Todo al mismo tiempo.
No fue hasta hace dos días que la redescubrí entre mis anaqueles. Necesité exactamente ese tiempo para leerla: dos días. Mejor dicho, dos medias tardes.
De lo que trata
Mario Jiménez, un joven pescador, decide abandonar su oficio para convertirse en cartero de Isla Negra, donde la única persona que recibe y envía correspondencia es el poeta Pablo Neruda. Mario admira al poeta y sueña con que, algún día, Neruda le dedique un libro, o que, al menos, entre ambos se produzca algo más que un brevísimo intercambio de palabras y el pago de la propina. Su anhelo se verá finalmente recompensado y entre ambos se entablará una relación muy peculiar. Sin embargo, la enrarecida atmósfera que se vive en el Chile de aquellos años precipitará un desenlace dramático.

Se trata de una novela deliciosa que puede leerse de un tirón. Una historia que envuelve al poeta y, por tanto, no podría estar exenta de poesía: de versos y de gloriosas metáforas, en algunos casos no tan gloriosas, pero sí muy ocurrentes y no carentes de un humor peculiar.
Disfruté cada línea: el humor y el lirismo mencionados, el lenguaje coloquial, el contexto histórico, los personajes centrales, las descripciones y, por supuesto, las metáforas —no hay que olvidar, las metáforas— convierten esta novela en una lectura refrescante y amena. Fácilmente recomendable.
No tenía idea de que existía hasta que terminé de leerla y, movido por la curiosidad, me fui a internet a buscar algo de información. Descubrí, por ejemplo, que el título original era Ardiente Paciencia, en alusión al discurso de aceptación del Premio Nobel por parte del poeta, pero que por una cuestión comercial decidieron sustituirlo por actual. También supe que han llevado la historia al cine con una película italiana de 1994, Il Postino, que puede encontrarse en YouTube con un horrible doblaje al español (lo menciono por si alguien lo prefiere a leer el libro, que de todo hay en esta vida). En Amazon también anuncian que «Dirigida por Rodrigo Sepúlveda, llega a NETFLIX una nueva versión cinematográfica de la aclamada novela». Así que hay opciones.
Poesía como parte de la vida cotidiana
Leer El cartero de Neruda es abrir una ventana a un mundo donde la poesía es parte de la vida cotidiana. A través de la sencilla, pero entrañable figura de Mario y el magnetismo de Neruda, Skármeta nos recuerda el poder de las palabras para tocar el corazón de las personas. Una historia de amistad, amor y sueños, en la que presenta al poeta como uno más entre sus vecinos, cosa que se agradece. Una lectura que arranca sonrisas y nos deja con un buen sabor de boca al cerrar el libro. Y claro, con las ganas de escribir una reseña amable y de recomendarla.
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