El libro negro de las horas

A little bit too much

He leído todas las novelas de Eva García Sáenz: La saga de los longevos, Los hijos de Adán, Pasaje a Tahití, El silencio de la ciudad blanca, Los ritos del agua, Los señores del tiempo y Aquitania. Hasta ahora, todas me han gustado y con todas he disfrutado y me he entretenido. Porque eso sí que sabe hacer esta escritora, entretener.

Con todas me cautivó menos con El libro negro de las horas.

La novela más reciente de García Sáenz se trata de una historia con dos líneas temporales, narrada con dos voces diferentes: primera persona y segunda persona (siempre tan molesta y disonante) —me resulta curioso que la narración en segunda persona se interrumpa durante cinco capítulos seguidos y cambie a un narrador omnisciente en tercera persona. No sé si a la autora se le olvidó la voz narrativa que usaba o si este cambio responde a alguna estrategia preconcebida. Si se trata de lo último, no me enteré—.

Este ha sido un libro con muy buen trabajo mediático preventas y con el respaldo de un gigante de la edición de quien, desafortunadamente, cada vez se cuestiona mas la calidad de sus publicaciones, aunque sospecho que todos los escritores quisiéramos publicar con ellos.

La intriga de la novela es buena, eso no se lo quita nadie y decir otra cosa sería faltar a la verdad. No hay ninguna duda de que la autora sabe venderse. El tema de la bibliología es un gancho perfecto para atraer y enamorar lectores asiduos quienes nos deslumbramos como un ciervo ante unos faros iluminados cuando leemos sobre incunables, manuscritos, antigüedades, libros únicos y todo lo que envuelve el tema de libros viejos y coleccionables. Lo mismo sucede con las descripciones de Vitoria y, en este caso, también de Madrid. En eso la autora es muy buena y sabe que es un recurso que funciona a la perfección con sus lectores. Tanto es así, que la lectura de sus anteriores novelas me llevó a Vitoria el pasado diciembre, solo por conocer los escenarios donde suceden los hechos que narra Sáenz.

Sin embargo, lo de la bibliología parece un poco traído por los pelos en esta última novela. A Little bit too much (un poco demasiado) se diría en inglés.

Por otro lado, tenemos que esta historia podría haberse contado perfectamente mediante otros personajes sin necesidad de exprimir una vez más a Kraken y su grupo, que ya hace rato que no dan más de sí. Con Los señores del tiempo tuvimos la certeza de haber leído todo sobre este grupo de personajes, sin embargo, este año hemos descubierto que no fue así. Tal vez esa sea una de las principales características de la novela que hacen que me resulte un tanto forzada. Hay personajes que se mencionan durante la narración casi porque no queda más remedio, pero su protagonismo es practicamente nulo, como si se tratase de fantasmas del pasado que no pueden eludirse pero que no tienen ninguna importancia. Esto sucede, según creo yo, por contar una historia nueva con personajes que ya tenían su propia historia.

Es como echarle agua a la sopa.

En cuanto a la veracidad de los diálogos, hay ahí bastante tela por donde cortar. En ese particular se lleva el Oscar a la Mayor Pifia el encuentro entre dos personajes importantes, después de cuarenta años. Una escena tan falsa que podría aparecer en cualquier culebrón suramericano de media tarde (de los mas malitos). El dialogo entre Unai y su hermano merecería, por lo menos, una nominación al premio en la categoría melodrama sin desenlace.

Cosas como esas hacen que la novela resulte poco creíble, y es una verdadera pena porque repito que la trama es buena, pero la envoltura no lo es. Eso ha sido una decepción. Espero que con esta novela, por fin, la autora deje que Kraken descanse. Pero que descanse de verdad. Ojalá lo deje tranquilito en Villaverde de una vez por todas para que ella (la autora) regrese al estilo de La vieja familia, Pasaje a Tahití, Aquitania…

Lecturas de noviembre

–       La alternativa del escorpión, de Fernando Ugeda Calabuig

Londres, tres de noviembre de 1899. Una chica irlandesa es encontrada tumbada en su lecho con un cuchillo clavado en el corazón. El inspector a cargo de la investigación no tardará demasiado en descubrir que el siniestro no pertenece al género de los crímenes de Jack ni a ninguno de los que investiga Sherlock. Esta vez se trata de otra cosa.

Me ha gustado el lenguaje que utiliza el autor durante toda la narración, aunque reconozco que al principio me molestó un poco la adjetivación y ese aire rimbombante con que los personajes hablan, pero pronto comprendí que no podría haber sido de otra manera pues se trata de un narrador personaje que vive y escribe en el adorable Londres, durante los últimos años de la era victoriana. Así hablaban en aquellos tiempos, según creemos por lo que nos dice la literatura y el cine.

Luego viene la cuestión de la trama. Creía que me enfrentaba a una novela policiaca: asesinatos, detectives, investigación criminal, etc. Todo eso existe en la novela, es cierto, pero no la veo como policiaca. Cuando se desvela las causas reales de la muerte de Mary la historia toma un giro que la convierte en otra cosa. No sabría decir qué, pero otra cosa. Aunque no por ello pierde calidad, según mi parecer sucede todo lo contrario. La novela se crece con ese giro. Eso sí, la manera en que nos enteramos de lo ocurrido no me convence del todo. Esa confesión epistolar tiene un ligero gustillo a Deux ex machina. Yo habría intentado resolverlo de otra forma, de ahí que mi valoración sea de cuatro estrellas y no cinco.

Excelente las cavilaciones filosóficas a lo largo de toda la narración. Lo mismo digo de la crítica social y de credo religioso. Ese aspecto merece una A+. En general he disfrutado mucho de la lectura y la recomiendo. Todo el tiempo tuve la extraña sensación de que leía literatura de época. O sea, de “aquella época.”

Como dice la contraportada del libro: “Amistad, honor, traición, amor… Todo es conjugado hábilmente a lo largo de una historia que, como un juego de espejos, conducirá al lector a un insospechado final.”

–        La madre de Frankenstein: Episodios de una guerra interminable, de Almudena Grandes.

Esta es una novela que hace honor incuestionable a una parte de su título: “interminable”. Lo primero es que, en lugar de una novela literaria, esta tiene mucha más pinta de telenovela, o en mi caso, radio novela, porque la he escuchado en audio libro.

La historia presenta algunos capítulos interesantes y atractivos. Pero la mayoría de ellos son sumamente aburridos y desgastantes en su lectura (o escucha). La autora hace un uso desmedido e injustificado del recurso de repetición con sus porqués y otras palabras similares. Incluso la repetición aparece hasta en los discursos de personajes, pues al utilizar diferentes voces narrativas (4 en total), en ocasiones un personaje repite lo que ya otro ha dicho antes y los lectores tenemos que volver a pasar por el mismo pasaje más de una vez. Como si con una no fuera suficiente.

Uno de los aspectos más desconcertante de esta novela es el título. A mí se me antoja como el chicle que alguien se saca de la boca para pegar algo a una superficie. Es que La madre de Frankenstein, propiamente dicha, es un pretexto para contar una historia que no tiene nada que ver con lo que dicho título implica. Esto va más de la historia de un país en una época pos guerra, durante una dictadura, con una sociedad prejuiciada. Yo que sé, pero de madre y de Frankenstein esto no tiene nada. Las notas aclaratorias al final de la novela intentan justificar la elección del título. Según veo yo las cosas, no lo consigue.

Con todo esto no intento restarle el mérito que pueda tener una historia tan interesante, que lo es, claro que sí. Pero como literatura a mí me aburrió, me agobió y me pareció que, en todo caso y, sin intención de faltar al respeto sino solo con la idea de jugar con las palabras, la madre de Frankenstein sería la propia autora y su hijo esta gigantesca novela repleta de retazos de diferentes colores y formas.

La buena suerte, de Rosa Montero.

Me decidí a leer esta novela motivado por la valoración que hizo sobre ella, la escritora Marta Querol. En realidad, no la leí, sino que la escuché en audio libro, que no es lo mismo, pero es igual.

Un hombre misterioso toma una decisión aún más misteriosa y decide instalarse en un piso asqueroso y deprimente, en un pueblo perdido y medio muerto. A partir de esa situación el lector descubrirá un grupo de personajes extraordinarios con características muy individuales y voces propias. La intriga detrás de la extraña decisión de “aquel hombre” se irá dilucidando a medida que la trama nos permita adentrarnos en su psicología y sus motivaciones.

“Un libro humano, tierno, inquietante…” decía Querol en evidente referencia a la historia que se narra. Yo agregaría un par de adjetivos: desgarrador y punzante.

Es una novela escrita con pulcritud, con excelente manejo del lenguaje y con extraordinaria habilidad narrativa. Llama mi atención el recurso de estilo en cuanto a la voz narrativa: mientras los personajes que tienen algún peso en la historia hablan en primera persona, convirtiéndose en narradores, en lo referente al hombre misterioso, que pudiese ser el protagonista de la historia, o tal vez no, se utiliza un narrador omnisciente en tercera persona.

A pesar de que no me gusta el uso de diferentes voces narrativas, reconozco que en este caso ha sido un toque delicioso que incluso, ayuda a identificar la psicología propia de cada personaje. ¡Muy bien por la autora!

Ha sido, en fin, una lectura que he disfrutado desde sus primeras líneas. En el caso del audio libro, la narración es de las mejores que he escuchado.

Sin dudas un libro 100% recomendable.

Pecado Original, de Karimn Slaughter.

Leer a esta escritora best seller es siempre un gusto. Su serie de novelas policiacas protagonizadas por el agente Will Trent contienen una intensidad y un dinamismo impresionantes. En el caso de Pecado Original, la historia tiene lugar en apenas treinta y seis horas y desde la página número tres la tensión se eleva sin mermar un solo segundo, hasta el punto final, sin que con ello la novela se convierta, ni por un instante, en una historieta de tiroteos y coches chirriando las ruedas.

Slaugter es capaz de describir los diversos aspectos de una investigación policial de manera magistral y las situaciones dramáticas, así como sus personajes, están fuertemente matizados con un trasfondo cargado de complejidad y psicología, donde siempre hay lugar para sorprender al lector (confieso que son estos aspectos que podría imitar en mis propias novelas)

Sin embargo, no podría decir que es la mejor novela de Slauther, pongo otras en lugar de preferencia. Tal vez sea porque, al haber leído los libros de la serie de manera desordenada, en este, que es el 2 de 5, no me sorprende demasiado la historia de Will y los demás personajes. De ser así, la culpa es mía.

Con todo, si te gusta la novela policiaca con mucha adrenalina, fuerte dosis de psicología y secretos tras bambalinas, Pecado original es el libro.

–        El crimen del señor Chase, de James Halloran

No recuerdo qué hizo que comprara este libro que no es más que un intento de thriller de misterio con muchas carencias.
El autor pretende, o eso parece, una imitación entre Poe, Cortazar y Conan Doyle, por increíble que esto suene. Por supuesto que no lo consigue. En cambio, este relato de 50 páginas termina siendo un thriller que parece haber sido escrito por un adolescente. Los personajes son planos, casi tontos. Las situaciones, traídas por los pelos, tampoco ayudan. Y el final no podría ser más simplista e infantil.

Lecturas de octubre

EL INFILTRADO

de Marta Querol.

A una aldea en donde los vivos conviven con las almas de los muertos y en donde todo transcurre con paz y tranquilidad, llega un forastero que alterará el orden natural de las cosas para los lugareños. La capacidad de seducción de dicho forastero pondrá en jaque la supuesta integridad de los aldeanos y cuestionará ciertos valores que todos dan por hecho.

Se trata de una novela fuera de lo común y lo predecible, donde no existe un personaje central, al menos no con nombre, con cuerpo físico y con voz de humano, aunque sí muy presente y con una fuerza extraordinaria. El infiltrado es una magnifica novela, escrita con pulcritud, que adopta al thriller, al erotismo, al misticismo, al crimen, a lo gótico, y por la ambientación, casi a lo histórico. Según veo yo las cosas, este es de esos libros que se infiltra en la memoria lectora con serias intenciones de quedarse. ¡Altamente recomendado!

EL PACIENTE

de Juan Gómez Jurado.

Un neurocirujano es víctima de un chantaje que lo obliga a elegir entre la vida del presidente de Estados Unidos (presumiblemente Barack Obama) y la de su propia hija. Una historia entretenida, ágil y dinámica que mantiene un buen ritmo durante toda la narración y engancha al lector. No obstante, la verisimilitud de la narración es cuestionable, por momentos, absolutamente increíble y “paquetera”, como diríamos en mi país para describir esas escenas de películas que no podrían ser verdad de ninguna manera. De ahí se deduce que la novela es entretenida tanto como lo pudiese ser una película de acción de Hollywood. Según mi corta experiencia con la obra de este autor, tal parece que suele arrimarse bastante a ese tipo de narración.

Así es que, si lo tuyo es la acción y el entretenimiento, sin que los fallos en la rigurosidad y la veracidad de los hechos sea algo que te detenga, esta novela puede ser una buena opción.

LAS DONCELLAS

de Alex Michaelides.

Los crímenes de chicas que han ocurrido en Cambridge parecen responder a algún tipo de ritual. Mariana, una psicoanalista, tía de una estudiante de dicha universidad, se ve involucrada en la investigación. Los indicios apuntan como sospechoso al profesor Fosca, un carismático catedrático de Filología Clásica que tiene un grupo de discípulas conocidas como las Doncellas.

Se trata de la segunda novela del escritor britano0chipriota (La paciente silenciosa, 2019). Como ocurre con su obra prima, esta segunda entrega atrapa al lector y mantiene el pulso durante toda la narración. En todo caso con Las doncellas el autor consigue superar la debilidad de la novela anterior por el giro de tuerca al final y porque consigue despistar y ocultar el desenlace hasta el último momento, de manera sorprendente. Es una buena novela de misterio y suspense. Entretenida y recomendada.

NIEBLA EN TANGER

de Cristina López Barrio.

Fue casi por casualidad que leí esta novela, o por la curiosidad intencionada de verificar el estilo de escritura de quien imparte un curso al que, no sé ni cómo, me había enlistado.

En principio me chocó el tiempo verbal de la narración. Más adelante comprendí que era una manera eficiente de construir un libro con la estructura de novela dentro de la novela. No es el mejor libro del mundo, pero dista mucho de ser malo (al menos para mi gusto). A decir verdad, lo he disfrutado mucho. Es, como he dicho antes dos novelas en una, siendo una de ellas mejor que la otra, pero necesitándose ambas para poder existir. Hay algunos personajes que quedan algo flojos y la psicoanalista se lleva el primer lugar entre ellos. Me detengo en ella porque es un personaje con mucha participación: Se trata de una argentina divertida y ocurrente que nos saca más de una sonrisa pero que actúa y reacciona de todas las maneras posibles en las que un psicólogo jamás actuaría. No era necesario, digo yo, darle el rol de terapeuta. Conque hubiese sido solo la amiga argentina medio loca hubiese sido más que suficiente, y más cribe.

Los motivos del personaje protagónico están algo por los pelos. Es algo en lo que podría y debería haberse profundizado más, porque de lo contrario queda como un débil pretexto, como algo superficial para contar el resto de la historia. No obstante, la novela tiene embrujo y atrapa como si fuese un pulpo que no te suelta con un gancho que obliga a devorar las páginas y pasar por alto cualquiera de las nimiedades que he mencionado antes. No tengo ni idea si merecía o no ser finalista del Planeta o ganarlo o no haber participado. Eso lo sabrán los que organizan el premio, no creo que ninguna otra persona pueda responder esa interrogante.

Como lectura: fácil, ágil, cautivadora, por momentos trepidante y apasionada. La he disfrutado muchísimo y la recomiendo.

CARTA DE UNA DESCONOCIDA

de Stefan Zweig.

Compré este libro después de leer una reseña en goodreads. Me interesé en él, más que todo, por tratarse del género epistolar, que es algo en lo que ando inmerso en estos días.  He de decir que la edición que compré en Amazon es lamentable, con demasiados errores de impresión.

En cuanto a la obra en sí, creo que se trata de una carta muy extensa y por momentos repetitiva. No presenta artilugios innecesarios en la narración que se acopla a la época y lo melodramático del tema. Porque ha de ser dicho que se trata de una carta todo lo corta venas y melodramática que podría esperarse en una tragedia sentimental, publicada por primera vez en 1922 y con una trama que transcurre durante los primeros diez y ocho años del siglo pasado. La historia ha sido llevada al cine y la TV en múltiples ocasiones, desde 1948 hasta 2011.

Como lectura de entretenimiento en general, está bien. Para lectores en busca del drama sentimental del siglo XIX y principios del XX, es ideal.

SAPIENS. DE ANIMALES A DIOSES

de Yuval Noah Vesga.

Este último es, sin duda, de esos libros que levanta ronchas. Basta leer las revisiones y opiniones de los lectores para comprobar la veracidad de lo que digo. Antes de emitir alguna opinión sobre la obra, sería beneficioso repasar, muy brevemente, las credenciales de su autor:

“Yuval Noah Harari (1976) es profesor de historia en la Universidad Hebrea de Jerusalén. Se especializó en historia medieval e historia militar, pero tras doctorarse en Historia por la Universidad de Oxford, pasó al campo más amplio de la historia del mundo y los procesos macrohistóricos. Sus libros incluyen Special Operations in the Age of Chivalry, 1100-1550, The Ultimate Experience: Battlefield Revelations and the Making of Modern War Culture, 1450-2000, The Concept of «Decisive Battles» in World History y Armchairs, Coffee and Authority: Eye-witnesses and Flesh-witnesses, Speak about War, 1100-2000. Su libro Sapiens. De animales a dioses ha sido un éxito internacional que se ha traducido a treinta idiomas y ha vendido más de un millón de ejemplares.”

O sea, que algo sabrá sobre lo que escribe.

Regresando al libro, me ha parecido de lo más instructivo y, en cierto punto, revelador. Como dije antes, es un texto que levanta ronchas. Y cómo no serlo si echa por tierra los pilares principales de creencias, costumbres y, sobre todo, religiones, explicando los distintos fenómenos que aborda de una manera mucho más científica y constatable.

A pesar de tratarse de un libro especializado, emplea un lenguaje claro y fácil de entender. El autor consigue hacer un recorrido, nada aburrido, por la historia evolutiva del Homo Sapiens, que se dice fácil pero no creo que cualquiera consiga hacer algo así.

En fin, si te molesta que te demuestren que no hay un dios ni arriba ni abajo, o que los seres humanos somos el depredador más grande que ha existido nunca, o que el brutal y cruel trato a los animales por la industria alimenticia ha conseguido que vivamos más y mejor que nunca antes, o un millón de cosas más que, repito, pueden levantar ronchas, pues este no es tu libro. Por otro lado, si los cuentos de hadas no es lo tuyo y si te interesa el conocimiento sobre la evolución biológica, sin dioses ni arquitectos sobrenaturales, entonces te recomiendo Sapiens. De animales a dioses. ¡Un libro extraordinario!

Muy pronto…

Este verano saldrá a la luz un trepidante thriller que pondrá a prueba los principios del mas suspicaz de los lectores.

El zorro y los sabuesos promete adrenalina, emoción, acción y crimen.

¿Te atreverías a entrar al juego?

Lecturas de julio

Cada mes les comparto mi opinión —de lector— sobre los libros que leo, y julio no será la excepción. Me dispongo, esta vez con cierta premura, a desvelar los pros y los contras, según lo veo yo, de cinco libros, o, mejor dicho, de cuatro, porque este mes releí El conde de Montecristo y de esa joyita no seré yo quien se atreva a agregar algo a estas alturas.

Empiezo la lista con un libro que me ha sorprendido y que me ha dado mucho placer leer: Las noventa habanas, de Dainerys Machado Vento. Se trata de un grupo de buenos relatos, algunos de ellos extraordinarios, en los que se narran, siempre desde el punto de vista de una mujer, hechos que tienen lugar en la capital cubana. En internet se puede encontrar algunas reseñas sobre este libro, siempre aludiendo al tema político, aun cuando insistan en que no es así. Yo prefiero hacer una lectura diferente de estos relatos. Para mí, más que cualquier otra cosa, este es un libro lleno de valentía y honestidad, algo que escasea entre los escritores de nuestro tiempo.

Son historias de niñas, adolescentes y adultas que, por momentos desgarran, mientras te arrancan una sonrisa, paradoja tan cotidiana en la realidad de mi país. Repito que se trata de un libro que desborda honestidad y que recomiendo cien por cien por lo descarnado, sincero y bien escrito. No se arrepentirán.

El segundo lugar de esta lista le corresponde a La desaparición de Stephanie Mailer, de Joël Dicker. Como suele ocurrir con las novelas de Dicker, la trama da giros en dos o más líneas temporales y propone un misterio a descubrir. Es una buena novela, sin embargo, debo reconocer que es la que menos me ha gustado de las tres o cuatro que he leído de este autor. Tal vez la culpa de ello recaiga un poco en su enorme extensión, aunque sospecho que hay algo más detrás de mi valoración. El final, por ejemplo, me pareció poco creíble. A pesar de ello, repito que es una buena novela, como todas las del autor sueco. Si se tiene paciencia y buena disciplina de lector, puede ser una buena elección. No obstante, si nunca antes has leído nada de Dicker, te recomiendo que empieces por otros títulos y dejes este para más adelante, cuando ya te hayas formado una opinión sobre el escritor.

Luego vino Rey Blanco, de Juan Gómez Jurado. Al parecer esta es la última —o la más reciente— entrega de la saga de Antonia Scott y Jon Gutiérrez, los personajes que se ha inventado el escritor madrileño, y que incluye los títulos Reyna Roja y Loba Negra. Libros que yo no he leído. La novela es entretenida, con muchísima acción desde el comienzo y con un lenguaje bastante bien cuidado, gracias al dios de la escritura, quien quiera que sea. El autor recurre a varios trucos del cine de acción de Hollywood, con lo cual crea un ritmo ágil, aunque demasiado comercial. Esta no será una «novela para recordar» o cuestionarnos ningún aspecto de nuestra existencia; aunque sí para disfrutar y entretenernos. Si te gusta el suspenso, la acción y el ritmo acelerado en la lectura, esta podría ser una excelente opción.  

He dejado para el final la novela que he calificado como revelación del mes, Isla de la juventud pinos, de Yunior Santana y Gilberto Reyes. No conozco a Santana de nada, ni de su obra, que consta de tres novelas, según creo; ni de ninguna otra cosa. A Gilberto, en cambio, lo conozco desde hace más de veinte años, cuando, en horas de trabajo y bajo seudónimo para que mi jefa de entonces no me descubriera, entraba en el grupo de chat del programa radial más famoso de la radio de Miami y participaba de las locuras que se inventaban Los fonomemecos. A Reyes lo he visto en diferentes facetas: en su carrera profesional como actor de tv, teatro y cine. También lo conozco como locutor de radio, conductor de un show estelar en la televisión, empresario, anfitrión y amigo, entre otras cosas. Pero jamás lo imaginé escritor, de ahí que una novela suya sea una revelación para mí.

Mediante un grupo de sucesos reales y otros ficticios, que tuvieron lugar entre octubre de 1962 y febrero de 2007, Santana y Reyes tejen a cuatro manos una trepidante historia que mantiene el pulso y atrapa el interés del lector durante toda la lectura, que se dice fácil, pero no lo es. No estoy seguro si la novela debería catalogarse como novela histórica porque el periodo en que transcurre la trama es relativamente reciente. No obstante, cumple con varios de los siete rasgos más característicos de ese género, según wikipedia:   

  • Sentido histórico de la época
  • Revitalización del pasado con una proyección pretendidamente realista
  • Carácter popular, entendido como el reflejo de la realidad social y los grupos que la forman
  • Preferencia por personajes cuya individualidad refleja un carácter medio o típico
  • Aplicación al presente al día de hoy
  • Incidencia del anacronismo que sea preciso
  • Condición crítica constitutiva del género, toda vez que encierra un conflicto entre historia y ficción, que conduce a una nueva forma de novela, la novela realista, encarnada según Lukács en Honoré Balzac.

En detrimento de la novela he de decir que adolece de cierta rigurosidad literaria, sobre todo en el estilo, y que la corrección que realizó la editorial o quien quiera que estuviese a cargo de esa tarea, si es que se hizo tal cosa, fue algo superficial y sin ninguna seriedad. Es por ello que tropezamos con erratas, reiteraciones, aliteraciones innecesarias y anglicismos que, de haber sometido el texto a un trabajo serio de corrección, podrían haber desaparecido y la novela hubiese terminado con el brillo que merece una historia como esa.

Señores editores, que no todo es corregir algunas tildes, cobrar y mandar a imprimir. Hay que trabajar un poco más y con mayor seriedad, que los lectores y escritores no somos idiotas.

Fuera como fuese y dejando de lado el mal trabajo de terceros, Isla de la juventud pinos es una historia que encierra una aventura excepcional y que, sin que me quepa la más mínima duda, es también una forma de venganza frente a una dictadura militar que ha cobrado muchas vidas, sueños y ganas de vivir. Es por esto que, al concluir su lectura, cerré el libro con una sonrisa de satisfacción. A todos nos hubiese encantado que los sucesos con que culmina esa historia hubiesen sido reales, al menos así nosotros, los cubanos, estaríamos seguros de no habernos «quedao dao».

Pero, ¿Quién quita que no haya sucedido como lo cuentan los autores? Después de todo, la magia de la ficción está en que el lector jamás sabrá si lo que lee es del todo cierto o no lo es en absoluto.

Lecturas de mayo

Quienes leen esta sección con regularidad habrán adivinado que lo que escribo aquí no es, ni de cerca, una reseña, una crítica o un profundo análisis literario de los volúmenes que pasan por mis manos. Es, eso sí, una opinión muy personal, enfocada mayormente en el placer que me han producido dichas lecturas, o en el desgano que han provocado, según sea el caso. El criterio de un lector, creo yo, es algo muy subjetivo que no tiene nada que ver con la buena o mala literatura, si es que tal cosa existe.

Aclarado este punto vamos a mi valoración personal de los títulos que leí durante el pasado mes.

El nombre de la rosa, de Umberto Eco.

Esta es una novela monumental, una obra colosal. La leí por primera vez hace treinta o treinta y cinco años. En aquella época y con aquella edad, me pareció de lo mejor. Luego he visto la película varias veces (muy buena también). Esta vez decidí releer la que considero la mejor novela de Eco y elegí el formato de audio libro porque me permite escuchar mientras trabajo en otras cosas.

¿Qué decir de El nombre de la rosa?: policiaco, historia, intrigas, crímenes, misterio, detectives, libros, cultura, lenguaje. La novela lo tiene todo. Algo debo aclarar, a quien no sea un asiduo lector le recomiendo otros títulos porque esta podría resultarle demasiado larga y densa si no se tiene buen hábito de lectura y cierta disciplina.

Trigo Limpio, de Juan Manuel Gil.

Decidí leer Trigo Limpio después de ver el comentario favorable que le dedicó un amigo escritor que cuenta con bastante buen criterio. Sin embargo, esta vez mi opinion no coincide con la de mi amigo.

Esta novela ganó el premio Biblioteca Breve 2021 y ha sido publicada por Planeta. Su versión audio libro fue narrada de una forma demasiado aparatosa y, tal vez, esto sumó para que me gustase menos. Las comparaciones que utiliza el autor durante casi toda la novela resultan melosas. Las voces de algunos personajes son poco creíbles, a pesar del intento por justificarlo al final. Algunos diálogos suenan demasiado artificiales. En cuanto a la historia, creo que carece de sentido, de norte. Es un argumento difuso, según lo veo yo. Tiene cosas que rescatar, por supuesto. El estilo no está mal y la idea de entretejer la historia con una especie de guía de escritura de una novela es plausible. Aunque esto puede ser tanto favorable como no porque con este recurso el autor le da al lector las herramientas para encontrar los fallos de su propia novela.

En general me pareció una obra pretenciosa, pero lo más seguro es que esté equivocado. Lo mejor sería que tú, que lees esto, buscaras el libro y sacaras tus propias conclusiones.

Nada, de Carmen Laforet.

El prólogo de Vargas Llosa, en la edición que poseo, publicada por Modern Libary Classic, sin lugar a dudas es muy esclarecedor. Lo leí al finalizar el libro y no antes, como se debería hacer. Es cierto que Nada tiene un gran mensaje, más presente en lo que no se dice que en lo que sí. Es cierto que el estilo es de lo mejor que uno encuentra. Es cierto que, habiendo sido escrita cuando lo fue, la novela pudo ser una de las mejores del momento. Pero decir, hoy, Nada no me dijo nada, o casi nada, que no es lo mismo, pero es igual.

A ver, intentemos aclarar las cosas: la novela es impecable en todos los sentidos técnicos y estructurales (no voy a detenerme en eso). Lo que me queda incómodo es la historia (vuelvo yo con lo de la historia). Son muchísimas páginas opresoras, angustiantes, locas, miserables, hambrientas, sucias, desquiciadas, reprimidas, abusadas y abusadoras para que al final no pase nada.

El título no podría ser mejor.

La paciente silenciosa, de Alex Michaelides.

Esta es una novela típica del genero thriller o suspense. Es una historia bien contada que en todo momento atrapa la curiosidad del lector y lo mantiene alerta (al menos a mí me sucedió así). Las historias paralelas que en un momento dado coinciden es siempre un recurso efectivo. En su novela el autor britano-chipriota consigue muy bien dicha efectividad. El final sorprende, aunque he de advertir que se “descubre” muchas páginas antes de la última. Quizás ese sea uno de los puntos en contra de la novela que, por tratarse de un suspense debería haber sido más difícil descubrir el fondo de la historia criminal. Pero en general vale la pena leerla, según creo.

Un dato curioso es que Alex Michaelides pasó veinte años llamando a las puertas de productoras de cine y tv para ofrecerle los guiones que escribía sin que la mayoría o ninguna le hiciese caso. Sin embargo, con La paciente silenciosa (The silent patient) las productoras se pelean los derechos audiovisuales. El escritor terminó eligiendo a la productora de Brad Pitt, y la novela, según he leído, muy pronto será llevada al cine. ¡Muy bien por él!

El libro del día del juicio final, de Connie Willis.

He dejado este título para el final por ser el que más he disfrutado.

En la portada de la edición que yo leí aparece una cita del diario El País: “Nadie, salvo Katherine Neville, ha dominado como Connie Willis el thriller histórico”. Y en la contraportada aparece la siguiente nota de Miguel Barceló: “Una de las mejores y más inteligentes voces de la literatura especulativa moderna”

Lo cierto es que la novela me ha atrapado de principio a fin, a pesar de su gran extensión. Es, como muy bien señala el diario español, un thriller histórico con una historia magnifica. Bueno, lo de magnifico se lo he puesto yo porque me gustan las novelas históricas y los thrillers. Por si fuese poco, tengo fascinación con la Edad Media por lo que no ha de extrañar que me deje seducir por una novela como esta. Más allá de mi predisposición a aceptar el libro de Willis, la historia es muy buena. Por ser tan extensa, creo yo, en algunos momentos peca de redundante. Como si se estancara la historia y no pasara nada. Ya está, lo dije, que tampoco se trata de no verle los defectos a los libros que nos gustan.

En general es una buena novela, según mis estándares y mis gustos medio raros. Las descripciones no podrían haberse escrito mejor. Uno cree que “camina” junto al personaje por la Inglaterra medieval. La trama mantiene en todo momento el suspenso en un pico alto.

Es muy interesante el hecho de que esta novela, habiéndose publicado por primera vez en 1992, recree en la época actual (2054 dentro de la historia) una cuarentena a causa de un virus y haga mención a una pandemia que azotó al mundo algunos años antes, con detalles tan claros que tal parece que habla de la crisis por el Covid19. Imagino que se trate de una de las premoniciones que en raras ocasiones tenemos los escritores.

Hay algunos libros que uno cierra sabiendo que al día siguiente no recordará nada de cuanto leyó. Libros con historias insulsas y personajes blandos que pasan de largo sin dejar ninguna marca en nuestra memoria de lector. Otros, en cambio, nos provocan una sensación de añoranza apenas leemos la palabra FIN. Esos son los libros con historias capaces de convertirnos en cómplices y con personajes que extrañaremos durante algún tiempo y recordaremos durante un periodo mucho más largo.

Según mis estándares como escritor, pero sobretodo como lector, esos últimos son los buenos. El libro del día del juicio final, de Connie Willis. Es uno de ellos.

En Media Rueda celebramos el dia del libro

Si algo nos gusta en Media Rueda, son las historias. Hoy, 23 de abril, se celebra el día internacional del libro y, como es de esperar, no podíamos pasar por alto esta fecha sin rendir nuestro pequeño homenaje al mejor invento del hombre y al método más efectivo para contar historias, el libro.

Como dijo Jorge Luis Borges: “De los instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo… Solo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria”.

¡Feliz día del libro!

Lecturas de marzo

Durante el mes de marzo tuve oportunidad de leer un poco más que en los meses anteriores. Por suerte esta vez no debí sufrir con malos libros o con lecturas densas con las que solo conseguimos agotarnos y desear no haber tropezado jamás con un ejemplar así. En total fueron seis libros: uno de cuentos y cinco novelas (tres de ellas en audio libro).

La primera de estas lecturas correspondió a Blasfemia del escriba, del escritor cubano Alberto Guerra Naranjo. Se trata de un libro compuesto por trece relatos extraordinarios. La edición más reciente, a cargo de Editorial Primigenios,  salió a la venta el 18 de febrero y, según me contó el propio autor, el primer ejemplar lo compré yo.

Alberto Guerra Naranjo es un autor de pegada potente. Su manera de manejar los tiempos, tanto literarios como cronológicos, es algo sin parangones. Yo ya había leído su novela La soledad del tiempo, además de varios otros cuentos de su autoría, y en todos hace derroche de una magistral manera de narrar, donde no deja al descuido ni un solo punto y donde lo inesperado forma parte indeleble de la mayoría de sus escritos. Blasfemia del escriba es, por tanto, una de mis mayores recomendaciones para este comienzo de primavera. Créanme si les aseguro que no se arrepentirán.

El próximo autor al que me referiré es el español Francisco Merchán. Casi por casualidad calló en mi biblioteca de audio libros Crímenes imperfectos, del mencionado autor.  Ese título en realidad contiene dos novelas: Dame tu corazón y Carne ibérica. Se trata de dos novelas policiacas con sendas tramas muy bien tejidas. Merchán es capaz de crear un universo lleno de vericuetos donde es necesario afinar los sentidos detectivescos para conseguir descubrir al asesino, o acercarse a tener un sospechoso probable. En las dos novelas el autor cumple a la perfección con las claves del género, agregando además una vuelta de tuerca que sorprende de manera muy efectiva. Como señalamiento podría mencionar que al estilo le sobran adornos y lugares comunes (bastante). Pero no es nada que con la ayuda de un buen corrector no pueda ayudar a pulir. Hablo por experiencia propia.

Luego le tocó el turo a una novela corta con punta de lanza. Me refiero a 72 vírgenes, de Chelo Sierra. Me bastó un vuelo redondo de Miami a Washington para leerla (la mitad de ida y el resto en el regreso). Se trata de una novela dinámica y muy actual en la que la autora maneja muy bien el suspenso consiguiendo que el lector se mantenga enganchado durante toda la historia. De lectura ágil, a veces divertida, otras muy seria, 72 vírgenes es, sin duda alguna, una novela digna de ser leída y recomendada.

Para cerrar mis lecturas de marzo elegí una novela historia en tapa dura y una novela policiaca en audio libro: Aquitania y El enigma de la habitación 622.

Aquitania es la séptima novela de Eva García Sáenz de Urturi, con ella ganó el Premio Planeta 2020. Narra los hechos ocurridos durante los años más jóvenes de Eleanor de Aquitania, personaje histórico que vivió del 1137 al 1204 y llegó a ser duquesa de Aquitania y Guyena, condesa de Gascuña, reina consorte de Francia y reina consorte de Inglaterra. La novela es, en mi opinión, la mejor lograda de todas las que conforman la carrera de esta escritora española. La madurez alcanzada a través de una década de trabajo y siete novelas de corte histórico es palpable en esta última. Es un thriller histórico que transcurre en un siglo violento, y con el que la autora de La saga de los longevos consigue que 394 páginas vuelen entre los dedos del lector. Muy recomendada, sobre todo a quienes gusten de la novela histórica y no se asusten frente a libros voluminosos.

El enigma de la habitación 622, de Joel Dicker es una novela de 624 páginas o 18 horas y 22 minutos de lectura en audio libro. No obstante, su extension y, por momentos, apariencia de que nunca terminará, es una gran novela policial. El escritor sueco, autor deLa verdad sobre el caso Harry Quebert es capaz de crear atmosferas creíbles, con sucesivos giros y picos de suspense. Esta novela ha vendido, según se dice en su página de Amazon, más de cien mil ejemplares. Una vez más, si no te asustan los libros gruesos y te atrae el thriller, esta podría ser una muy buena opción.